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viernes, 14 de agosto de 2015

GRIS


Cuando comienzo a escribir esta Entrada, ( día 8 de agosto ), ya hace unos días que me encuentro de " Vacaciones en el mar", concretamente en el Puerto de Santa María, en el mismo centro  de la Bahía de Cádiz. Con un mar en calma chicha por la ausencia total de viento, una calima y un calor asfixiantes.


Vista de Cádiz desde Puerto Sherry
 El primer día que llegamos había un levante moderado que despejaba el ambiente y permitía que vieramos con cierta nitidez, desde la terraza, a la izquierda y a lo lejos, los astilleros, la silueta del Puente de Carranza, la inconfundible cúpula amarilla de la  Catedral, su faro.... Y a la derecha, el pueblo de Rota, con la base naval delante.  Pero al tercer día han aparecido unas nubes que se empeñan en ocultar el sol y desde entonces todo el paisaje se ha vuelto gris. El cielo, el mar... Un mar totalmente en calma, liso por completo, con una ausencia completa de olas, salvo las que suavemente arrastra la marea hacia la orilla. Unas nubes, muy bajas, de color plomizo  y un calor pegajoso y húmedo, que hacen la atmósfera asfixiante, irrespirable...



Me asomo a la terraza y me agobia un paisaje tan insípido, tan neutro, acostumbrada a ver esos inmensos azules de cielo y mar, con sus diferentes tonalidades que se unen a lo lejos, y esa luz del sol potente que ilumina y lo engrandece todo... Realmente, no parece que ante mí se encuentre un Océano ni que esté en la costa gaditana. Más parece que esté frente a un gran lago misterioso, de cuyas aguas profundas y entre la neblina va a aparecer, de repente, el largo cuello de un monstruo o una enorme serpiente marina que asomará sólo lo necesario para dejar claro que esos son sus dominios y que, ay! de quien se le ocurra entrometerse, para luego desaparecer inmediatamente, después de habernos dejado la incertidumbre y el miedo metidos en el cuerpo... Así de tétrico me parece el ambiente.


Estoy exagerando, claro, y, probablemente, todo sea fruto de la contrariedad que me ha supuesto no encontrar la luminosidad de siempre, con los rayos del sol reverberando en el agua del mar y adornando con múltiples matices el intenso azul del cielo  reflejado en ella.  O también pudiera ser la contrariedad de salir por la noche a la terraza y estar rodeada de una oscuridad tremenda, una inmensa negrura que no distingue mar y cielo, una boca enorme dispuesta a engullirte sin escapatoria...


 Y el calor..., ese calor húmedo y pegajoso, acentuado por la ausencia de una mínima brisa que lo haga un poco más llevadero... Pero es que, a la mañana siguiente, igual. Y a la siguiente... Y así hasta el día 10 en que se ha levantado un poco de aire y ha ido disipando las nubes, dejando, poco a poco, a la vista un cielo azul radiante y un sol espléndido, que te da la vida...Aunque para entonces, yo ya me he mimetizado con el ambiente y hasta el pelo se me ha puesto gris: gris plata, gris marengo, gris degradado o gris con mechas...Lo mas cool, por cierto, en tendencias de tintes para el pelo, de unos años a esta parte.



Lo que para muchas mujeres, y bastantes hombres, era, hasta ahora, uno de los primeros síntomas de la decrepitud, de los estragos del paso del tiempo sobre la naturaleza humana, hoy es el colmo de la modernidad y el atrevimiento: el pelo blanco, el gris de las abuelitas, las canas... Si bien, a mí me da que esto va a ser una moda fugaz, porque aunque a ellos les hacen mucho más atractivos e interesantes, a nosotras nos hacen, por lo menos, veinte años mayores..., y, bueno, tampoco es plan.



Hay que reconocer que algunas las saben llevar muy bien y les hace muy elegantes y sofisticadas, con un cierto aire a Cruella de Vil, pero con mucho glamour, ...


O no?
Muchas celebrities ya se han apuntado. Quizá sea una forma más de luchar contra la tiranía de los clichés, sobre todo en las mujeres, para las que, a veces, parece que somos las únicas por las que pasa el tiempo.



Si bien parece ser  que lo ultimísimo ya en colores de pelo es el " bronde", una mezcla entre castaño claro y rubio oscuro, ese que se nos queda a las castañas, de forma natural, sobre todo después de haber pasado todo el mes en la playa, porque el pelo, con el sol, tiende a aclararse; o ese al que en invierno nos gusta aclarar con unas transparencias que lo iluminan, imitando los reflejos del astro rey...  Pero vamos, que yo sepa, eso se ha llevado siempre... En fin, que estoy de vacaciones, es día 13 de Agosto y el cielo parece despejado...con lo que ya estoy de mejor humor. Así que ¡ fuera grises, por Dios ! y que ¡ viva el color !

Playa de Valdelagrana ( Puerto de Santa María )

                                                                     Adiós!

NOTA: Los paisajes " nublados", no se corresponden con ninguna playa de la provincia de Cádiz. Me he servido de esas imágenes para ilustrar mis impresiones a falta de cable que conecte mi teléfono  con el ordenador para pasar las fotos reales.

Esta entrada pertenece al blog " La caraba en bicicleta ", cuya autora es Monni Della Hesk. Si la copias, al menos, añade su enlace. Así de fácil: http://lacarabaenbicicleta.blogspot.com.es/2015/08/gris.html

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