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domingo, 1 de noviembre de 2015

EL "RARITO"






Últimamente le noto un poco desmejorado, la verdad, pero nadie mejor que él para hacer bueno ese refrán de: " Genio y figura..., hasta la sepultura".


Delgadísimo, practicamente en los huesos; tan derecho siempre; culto, sibarita y muy refinado... A mí me parece que es un hombre, pero así de lejos, también podría ser una mujer, de lo delicado que parece.

Eso sí, pelín paticorto, al menos en esta foto..., aunque, claro está, eso  puede deberse a que el asiento de su  sillón favorito tiene mucho fondo...





Su mundo, es su casa; una mansión del siglo XVIII en la que vive de forma anárquica, rodeado de libros que se sabe de memoria y que le gusta releer para convertirse a través de ellos en todos los personajes interesantes que, a lo largo de su vida, le hubiera gustado ser...



Nada le produce más placer que recostarse en el hueco del ventanal de su dormitorio, sintiendo cómo la lluvia golpea los cristales mientras se regodea saboreando su bebida predilecta y hace volar su imaginación mucho más allá de donde le permite ver el bosque.




Vive sólo, sin más compañía que la de su querido perro, fiel amigo que no se separa de su lado y con el que le gusta salir a pasear todos los días, de madrugada y perderse por los alrededores hasta un poco antes de la salida del sol, no vaya a ser que se encuentre con alguien y tenga que saludarle, algo impensable en un ser de naturaleza tímida y huraña como es él, al que no le gustan demasiado las relaciones sociales.


 Un día, por casualidad, le ví, o me pareció que le ví, con su fina silueta casi imperceptible al ojo humano, caminando lentamente entre los árboles, con un porte y una elegancia que jamás había visto antes... Y le seguí, no sin cierto recelo pues de su figura emanaba una tenue luz, como una llama flotando en el aire que hacía parecer más negra la oscuridad de la noche... Y me "zurré", claro, desandando lo andado la primera y la segunda vez, hasta que a la tercera, escondiéndome entre los árboles, llegué a su casa tras de él, y fisgoneando a través de las ventanas me introduje en ese mundo suyo tan particular, lleno de objetos divertidísimos a pesar de lo tétricos y serios que parecen.


 Como la mesa de más arriba, cuyo destino es partirse por la mitad el día en que a las brujas que la sujetan les de por salir corriendo... O esas manos de seres invisibles que, con sólo verlas da "yuyu", iluminando tenuemente las estancias a la luz de las velas, creando una atmósfera tan tenebrosa y fúnebre...



Alguna vez también pude ver, en el interior, sombras inquietantes subiendo por la escalera que lleva a los dormitorios, o acechando tenebrosamente desde el exterior ...
 


    Pero mi mayor sorpresa fué cuando pude verle ejerciendo de excelente anfitrión en la puerta de su casa, saludando a todos los que iban entrando, sin duda, amigos de siempre, con los que le gusta reencontrarse al menos una vez al año y siempre en la misma fecha, la madrugada del 31 de Octubre al 1 de Noviembre, organizando un fiestón por todo lo alto, en el que se les puede ver charlando y bebiendo...¡¡ tan a gus-tiii-tooo !!.                                                                      


Y es en estas ocasiones cuando le gusta ponerse su pajarita de lunares y su borsalino, como  el auténtico gentleman que es, ¡¡ tan atractivo!!...


     Y le cambia por completo su forma de ser, mucho más relajado y desinhibido..., yo diría que hasta dicharachero y sonriente; vitalista y muy bailón...

Ay, dios!!!
  En esas estaba un día, cuando me vió. Yo entonces hubiera preferido que me tragara la tierra, pero él  me invitó a que me incorporara a la fiesta, de una forma tan amable que fuí incapaz de negarme...  Y allí me quedé hasta las tantas, en su compañía y en la de sus amistades, todos  muy "cool", glamourosos y elegantes...
O no???
    Al final terminamos la fiesta, haciéndonos fotos en panda y selfies, unos con otros, para el recuerdo. Mi favorita es la de más abajo. En ella se nos puede ver a él y a mí, de lejos, muy colocaditos y formales, disimulando lo "perjudicados" que estábamos después de tantas horas de farra y jaleo. Lo único que nos delata es la sonrisa de oreja a oreja...

Je, Je...¡ Vaya pareja !
                                 
                                                        ¿¿ Unas galletitas para celebrarlo ??


Son de verdad y están para comérselas

BOO!!!
            
                    
                                  ¡¡¡ Feliz mes de  noviembre!!!
            
                                                 





           








                                                                                      

3 comentarios:

  1. ¡¡¡ Dios mío. y yo con esta pinta !!!Bueno entre en vuestra fiesta pero me puse la capa que me hace invisible, y no me perdí nada... Lo que se dice nada.

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  2. No te lo vas a creer pero yo te conocí por los tacones...

    ( Ja, ja, ja...)

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