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jueves, 4 de agosto de 2016

VACACIONES EN EL MAR...



A veces sólo hace falta una pared pintada de azul para sentirte, sin necesidad de moverte de casa, como un submarinista que atraviesa, nadando, las pacíficas aguas de un mar en calma…


Así puede ser que mientras te encuentras comiendo o leyendo el periódico, sentado, cómodamente, en tu butaca favorita, veas pasar frente a tí peces de todos los colores, nadando tranquilamente entre corales, algas y todo tipo de plantas marinas...  


E incluso puede que sientas el valor y la adrenalina de la surfera que siempre has querido ser, avanzando, entre sueños, sobre la gran ola de tu vida... 



O, si me apuras, hasta puede que te veas flotando entre la marejada, a merced de las olas y el viento, mientras intentas no ahogarte en un cuarto de baño, totalmente anegado de aguas embravecidas que tienes que surfear si quieres llegar, sana y salva, a tu destino.



Y todo ello, utilizando vinilos decorativos: una forma sencilla, económica y original de decoración de suelos y paredes que nos permite hacer volar nuestra imaginación y convierte nuestros lugares cotidianos en el paraíso de nuestros sueños, ya sea transportándonos al fondo del mar, como hemos visto más arriba, o asomándonos al mismo desde el mirador de una mansión con impresionantes vistas...,



...o desde una casita construida en la arena de la playa, al borde mismo del agua, con un porche de ensueño...

Hay otros muchos y diferentes motivos en los vinilos, tantos como preferencias o gustos de cada persona, pero yo he escogido éste del mar, que es mi preferido para verano, de modo que si no te vas de vacaciones, te montas uno de estos en casa, o dos o tres..., con diferentes paisajes según la habitación elegida y, a partir de ese momento, te encuentras , como quien no quiere la cosa, disfrutando de un año sabático...



Aunque, a veces bastan sólo unos detalles para hacer diferente lo cotidiano y trasladar el rumor de las olas  a cualquier rincón de la casa, como en el caso del autoadhesivo de más abajo, tan alegre, divertido y chispeante...




Si a todo eso le unimos unos luminosos faroles de madera blanca, rellenos de caracoles, conchas, corales, estrellas y otros productos del mar, estratégicamente colocados en algún rincón de la casa 



                               Unas velitas especiales para una cena al anochecer...



                                   Unos palillos con sabor a mar, para acompañar...



          Y un vestido largo, de gasa, de color azul inmenso..., 


                     ...te has montado, en casa, con un poco de imaginación y sin demasiado esfuerzo, unas estupendas vacaciones veraniegas... 


....incluso estando en pleno invierno...
                                     
                                                        CIAO, CIAO...
                                                 
Esta entrada pertenece al blog "La Caraba en bicicleta", cuya autora es Monni Della Hesk. Si la copias, al menos, añade su enlace. Así de fácil: http://lacarabaenbicicleta.blogspot.com.es/2016/08/en-el-mar.html                 




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